Voy a ser un lince y no soltaré una frase que sea sabia. Seré más sigiloso que un gato. Voy a ser primitivo y sumamente humano, voy a gritar sin provocación alguna sólo para ver su reacción. No tengo miedo esta vez, finalmente encontré lo que me debían. Voy a mandar a la mierda las formas, voy a romper cada jarrón que encuentre hasta que todos oigan que soy un tío tranquilo. No sé lo que es estar satisfecho pero sé dar las gracias, sé que es el esfuerzo, y sé ver cuando se realiza. Esto no lo pueden decir todos. No soy un desagradecido pero siempre te pediré más. Quiero entender las cosas que hay en mi cabeza, arrancarlas de cuajo y dejarlas en la mesa ensangrentada. Mentir diciendo que estoy bien está demasiado usado, nunca fueron mis formas. Me estoy quedando afónico porque hace falta gritar mucho para que mi voz traspase el espacio/tiempo y evitar así mi tropiezo, mi caída. ¿A quién estoy escribiendo entonces?, ¿será esto otro chillido para mi futuro?. Quizá esto también es mi ruina, tener hijos con la melancolía no es buena idea. Me baila, me besa, me pide que le haga letras pero sigue triste. Es triste que nadie las lea, pero te juro que aún así firmaré con mi palabra "Te seré fiel".
Me busco la ruina yo solito y te juro que es lo que mas me enerva. No sería tan sincero sin sus mentiras, a nadie le deseo aquella vida. Siempre supe que mis emociones eran malas de vez en cuando, pero las aceptaba. Tus colegas no se equivocaban. No es culpa mía que a los 10 minutos de soltarla me sintiera un hijo de mamá, la bomba atómica... siempre quise matar a alguien sin armas. Lo siento. No controlo mi boca y se hace duro dar la razón. Darles la razón en que nunca quise decir "No vuelvas". No soy un tío duro, no esperes que te coja del culo al caminar, no me beberé las estrellas, ni voy a irte a buscar con mi moto nueva. No me siento diferente, ni voy a intentar serlo.
Me pregunto cuándo mis labios dejaron de saber a sal, me gustaba lamerte las heridas con verdad y que te escocieran. ¿Cuándo me empezaron a importar los demás?. Quería cantar y dejé de volar, ese fue mi tropiezo, mi caída. Quiero volver a ser de esa forma tan primitiva, ahora cuando me equivoco me duele el alma... Cualquier roce quema y ya no va la piedra, tampoco sé si me queda gas. Ojalá pudiera ser paciente pero no me voy a parar. Estaba esperando a que pasara alguien cómo tú para que sea necesario esto de escribir cuando te recuerdo. No tengo control en mi boca.

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