No me llaméis pesimista, aprended a leer entre lineas. A mi nadie me dice lo que debo no hacer, fuimos todos creados para desobedecer. Rock entre otros vicios. @FacuGrimaBustos
Domingo 22 de febrero, probablemente el primer día del año en el que me siento como casi todo mi 2014. Este viernes hice la letra de la canción más sincera de todas hasta ahora, de días como hoy en el que con otras palabras es jodido de explicar. No sé de donde las saqué, ni quien me inspiró ya que este viernes no estaba así. No está terminada y tengo algo grabado en la casa de Enrique, no tiene final pero quiero que Peter haga algo con ese asunto. Pero lo que más quiero es terminarla antes de que se vaya este sentimiento de agobio. ¿Nunca os ha pasado que no tenéis ganas de nada aunque tengas razones más que suficientes para no sentirte así, que estás bien hasta el momento de salir, que llevas los nervios controlados hasta que te ven todos en el escenario?. Pondré la letra, quizá así me entendéis mejor:
Es viernes de salir por dentro.
Las personas libres no tienen color.
A ver que me dicen mis sentimientos, acerca de tus ojos.
Miro alrededor y sólo veo estúpidos.
¿A caso no entienden mi mal humor?
¿No te pasa que te sientes único
y no eres más que un inútil camaleón?.
Esta noche me quedaré en casa,
no tengo ganas de fingir nada.
Quizás mañana pueda pensar
en cómo hallar mi propia paz.
No quiero ni un ratito de tu pena.
¿A caso no entiendes mi mal humor?
Te quiero y no es tu culpa,
soy yo el camaleón...
No quiero ni un ratito de tu culpa, si te veo triste me pongo peor... Me escuece el cuerpo, no me pienso mover. Puede que con mis besos te intoxique otra vez. Maldigo a quien me enseño a nadar en mi memoria de pez Tumbadito en la fría cama, de los recuerdos no puedo escaparme.
Me pasa que no me los puedo tomar en serio cuando me dicen "te voy a partir la cara", o van del rollo "soy la única víctima realmente afectada". Me pasa que veo tanta hipocresía que me dan ganas de soltarles una hostia en la cara y eso que no soy el más indicado, porque realmente todos lo somos un poco. Me pasa que la gente fea se cree fea y la gente guapa lo da por sabido. No entiendo cuando dicen que la belleza exterior no existe, pues claro que existe, a caso no habéis visto a alguien por la calle y habéis dicho pufff. ¿A caso no has conocido a alguien que te ha acabado gustando, y al mes preferías no haberla besado nunca?. Porque a mí sí. No son superficiales pero se niegan a escuchar las críticas de su aspecto, son la polla en bicicleta, especiales, anormales y demás... En estos tiempos sentirse normal es un lujo.
He caído muchas veces, me he quejado del golpe pero no del escozor. Me he visto tumbado en la cama sin nada que hacer y mucho en que pensar, me he visto con los ojos del resto y me la sudaba, el espejo no te miente si eres realista. Todos seguimos una tendencia para qué negarlo.
Me pasa que la he buscado entre las luces rojas con la esperanza de que con el agobio y el ambiente cargado de violencia saliera a fumar fuera. Me pasa que entre el rebaño tú destacas, que no te conozco pero mi intuición me dice que no me pare a mirarte demasiado. Quizá sería más fácil con dos copas de más. No te mientas, no eres perfecta pero puede que olvidemos de dónde venimos, y perdonar a quienes nos hicieron de esta manera. Me pasa que hablan de drogas, chicos malos, y fantasmas de sus antiguos enamorados. No me drogo, cada noche la melancolía me trae rabia de forma distinta.
Me pasa que quiero hablar pero no sé, pierdo mis ambiciones por tipas cómo tú. Mis sueños de ser una estrella se vuelven puta niebla. Mi sueño de estar al lado de la estrella polar se difumina con tu saliva, dejo de querer ser una estrella y que seas tú la mía.
Exterminemos al resto, quiero sentir lo que una vez mi corazón dijo y mi boca nunca declaró. Acabemos con esta distancia social y de altura, te aseguro que no tendrán cojones a copiarnos. Dibujemos gilipolleces en los cristales empañados, pongamos luces cálidas para endiosar con el vapor de agua.
No tendrán huevos a superarnos. No corras, no temas, no te rindas, a día de hoy todos prometen y nadie hace. No corras, no temas, no te calles, que a día de hoy hasta las piedras son ambiguas, los ríos suben, y las sonrisas de la gente dan más miedo que confianza. No te rindas, no tendrán la valentía suficiente ni para desafiarnos.
Voy a ser un lince y no soltaré una frase que sea sabia. Seré más sigiloso que un gato. Voy a ser primitivo y sumamente humano, voy a gritar sin provocación alguna sólo para ver su reacción. No tengo miedo esta vez, finalmente encontré lo que me debían. Voy a mandar a la mierda las formas, voy a romper cada jarrón que encuentre hasta que todos oigan que soy un tío tranquilo. No sé lo que es estar satisfecho pero sé dar las gracias, sé que es el esfuerzo, y sé ver cuando se realiza. Esto no lo pueden decir todos. No soy un desagradecido pero siempre te pediré más. Quiero entender las cosas que hay en mi cabeza, arrancarlas de cuajo y dejarlas en la mesa ensangrentada. Mentir diciendo que estoy bien está demasiado usado, nunca fueron mis formas. Me estoy quedando afónico porque hace falta gritar mucho para que mi voz traspase el espacio/tiempo y evitar así mi tropiezo, mi caída. ¿A quién estoy escribiendo entonces?, ¿será esto otro chillido para mi futuro?. Quizá esto también es mi ruina, tener hijos con la melancolía no es buena idea. Me baila, me besa, me pide que le haga letras pero sigue triste. Es triste que nadie las lea, pero te juro que aún así firmaré con mi palabra "Te seré fiel".
Me busco la ruina yo solito y te juro que es lo que mas me enerva. No sería tan sincero sin sus mentiras, a nadie le deseo aquella vida. Siempre supe que mis emociones eran malas de vez en cuando, pero las aceptaba. Tus colegas no se equivocaban. No es culpa mía que a los 10 minutos de soltarla me sintiera un hijo de mamá, la bomba atómica... siempre quise matar a alguien sin armas. Lo siento. No controlo mi boca y se hace duro dar la razón. Darles la razón en que nunca quise decir "No vuelvas". No soy un tío duro, no esperes que te coja del culo al caminar, no me beberé las estrellas, ni voy a irte a buscar con mi moto nueva. No me siento diferente, ni voy a intentar serlo.
Me pregunto cuándo mis labios dejaron de saber a sal, me gustaba lamerte las heridas con verdad y que te escocieran. ¿Cuándo me empezaron a importar los demás?. Quería cantar y dejé de volar, ese fue mi tropiezo, mi caída. Quiero volver a ser de esa forma tan primitiva, ahora cuando me equivoco me duele el alma... Cualquier roce quema y ya no va la piedra, tampoco sé si me queda gas. Ojalá pudiera ser paciente pero no me voy a parar. Estaba esperando a que pasara alguien cómo tú para que sea necesario esto de escribir cuando te recuerdo. No tengo control en mi boca.