Me desnudas, y al quitarme el pijama de invierno se oye un ruido mudo. Me pregunto de donde sale ese sonido por el cambio de temperatura. Piso firme el suelo y se me estremecen los dedos, se me eriza el pelo, y me despierto. ¿Eres tu?. Preparo un desayuno a solas, en compañía. No desayuno café, pero simulo que lo hago, imito a uno de esos personajes de cine. Serio, misterioso y vacío, soy buen actor.
Cojo mi chaqueta, mi mochila y mis auriculares en tu busca, lo juro. Pero tengo algunas preguntas que no me atrevo a preguntar. El frío me deja fuera de señal y tan sólo me puedes pillar por sorpresa. Quiero releer contigo, que me muestres lo que ya me enseñaron. Juraría que es invención mía esta melancolía, que estos nervios son solo producto de una mala suma. Ese aparatoso accidente entre ella y yo hace que crea más en ti y en mi. Por tu culpa tengo los pelos en punta, e irónicamente has fundido mis nervios de acero con tu calor. Quizá así quepa en tus grietas.
No tengo un cuerpo de lujo ni una salud increíble, pero te aseguro que yo no cambio mi actitud con la moda, ni hago caso a los idiotas que definen el cómo llevar mi ropa. Me contagié de Robe y cada vez que enseño el corazón enseño también la polla. Me contagié del asqueroso resfriado y sarpullido, algunos lo llaman amor.
Entonces, actriz del cine mudo, ¿cambiarías mis baladas triste por bases guapas?. Mi escozor agrio por tu boca de tequila y sal. Quizá hasta nos parecemos en el fondo. Quizá hasta me gustes un poco.
Actriz del cine mudo, con tus ojos dices todo, pero no quiero decir: "Entre miradas se quedó". Actriz del cine mudo haz temblar el suelo con tu voz, que tiemble el micrófono, que se desincronice el audio y la imagen de esta estúpida comedia. Te convertirás en la reina del asqueroso cine actual.

No hay comentarios:
Publicar un comentario