Recuerdo el día que dije "No estoy seguro..."
Recuerdo aquel día porque dejé de ser algo tuyo, porque lo mio no era suficiente para satisfacer algo tan puro... Algo tan puro como para no admitir mitades, una especie de nazi que me impedía crear nuevas amistades... Y lo siento, me llaman extremista de sentimientos. Y lo siento, pues solo quedan los recuerdos... y quizás algunas palabras perdidas por el viento que crea el tiempo, porque lo único que grabé en piedra era un viejo poema titulado "Sentimientos". Si es que se le puede llamar poema.
Nunca quise ser esa especie de ejemplo que nunca debes seguir. Dicen que la curiosidad mató al gato, pues bien, aún estoy esperando aquí. Cuánto daría por dar lo que quiero, por dar todo... pero no puedo. Mi corazón tiene un filtro de sueños, un maldito filtro que me impide dar si no quiere, que me impide hablar si no siente. Tengo miedo de mi mismo, de no cambiar y volver a fallar, una y otra vez. Supongo que simplemente tengo miedo de que sea verdad lo de que todo muere, hasta el punto de no dejarme vivir sin pensar negativamente. Soy uno de esos putos soñadores que ha creado Lennon, que tienen fe en que haya algo verdaderamente duradero, y yo solo quiero encontrarlo. La búsqueda del jodido dorado. Estoy cansado de utopías, quiero una maldita dosis de realidad. No quiero volver a decir que no estoy seguro, no quiero volver a revivir. ¿Por que no puede esto durar por siempre? Estoy bien aquí. Cuando no hay crisis la recordamos, y sigue haciendo el mismo puto efecto. Y que nadie pretenda dejar clavada en mi su mierda de semilla, pues si no cuidas el cultivo, lo único que recogeréis será odio, y en fin... puro desperdicio.
Vuelvo a estar aquí sentado, sin saber lo que pienso, y sin pensar lo que escribo.
Desde que nací me obligaron a no pensar, ya desde el principio empezó todo mal.
Y me han llamado perezoso tan solo por quedarme mirando.
Y Dios, estoy tan desahogado y cansado... estoy bien, no necesito más.
A fuego lento. No quiero volver a quemarme sin llama.
No quiero consumirme en cuestión de segundos.
No quiero ser ese viejo que ha visto todo, pero no ha vivido nada.
No, y no, no quiero los mismos libros de siempre.
No pondré una portada blanca a mi letra negra y emborronada.
Y de alguna manera solo me siento ser, siendo en tinta.
Tan solo quiero ofenderos a todos, tan solo quiero entenderlo todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario