Supuesto paraíso, vida de corrupto... supuesto cielo.
Todo es tan relajante, todo me hace especial.
¿Es esto real? ¿Cuanto va a durar?
El sol se ha ido, me ha dejado como todos hacen, y ahora estoy aquí en el centro de cualquier ataque, escondido lo mejor que puedo. Aun me piden perdón, aun creen que me olvidaré.
Me da asco saber que huiré. A la mierda los buenos modales, que se jodan los vírgenes de odio... solo quiero perderme en la tormenta y acabar en mar abierto sin nadie alrededor.
Quiero volver a encontrarme, volver a conocerme.
A veces creo que veo la verdad, pero es imposible ver cuando tienes un maldito filtro en blanco y negro.
Voces que piden mi cabeza, y que antes decían morir por mi...
Siento una fe que no se si ayudará, empiezo a ver a mi salvador... empiezo a volver a creer... pero esto no quiero romperlo.
La inocencia parece tan cálida, la verdad como némesis. Dividido en dos, luchar parece imposible, pero rendirme no es mi estilo.
Como perro callejero perdido en una ciudad que no siente. ¿Mi destino? muerto de hipotermia.
Me dan consejos para no hacer caso a los demás... la vida irónica y complicada como siempre ha sido.
Y me volví ateo con solo verte, no creía en otro cielo.
Me volví cerrado de mente, no existía nada mejor.
Perdí toda noción del tiempo, ya que ni 24 horas son suficientes.
144 motivos para odiar todo, 144 motivos que solían ser suficientes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario