domingo, 11 de mayo de 2014

Luces y ruido.

Las calles abarrotadas y los cerebros completamente vacíos, y lo sé, Dios, me incluyo en esa gran cantidad de gente que busca en el alcohol algún tipo de excusa para no pensar. Para sumergir en whisky el recuerdo mas duro y desafiante. Caminar muchísimo y completamente mareado, con muchísimas luces alrededor mio... Y que se repita la misma historia sin saber como. Entre tanta imagen emborronada -se ve que mis dibujos toman parte de la realidad- ves una cara que destaca, que sin saber como la buscabas... te sonríe y claro, tu también, pero ahora es cuando toma parte el destino, o alguno mata a la mas absoluta vergüenza y saluda para que nazca un nuevo sentimiento/amistad, o casualmente uno de sus compañeros de viaje conoce a uno de los míos, y no haria falta matar nada para que algo nazca entre tanto ruido y confusión. Un jodido gran "Big bang" sin duda. Y muchos pueden decir que son historias carentes de romanticismo, pero no tienen ni idea, sin duda creo que es todo lo contrario, historias creadas completamente por el instinto animal, ya que un cerebro con resaca poco puede hacer. También es verdad que en una noche se pueden dar quinientos casos de sonrisas desconocidas desperdiciadas y sin futuro, pero es la misma proporción que en el amor... cada diez amores quizás solo uno comparte el mismo destino. Sinceramente, me encantan este tipos de historias, en el que no importa el ruido de fuera, siempre hay unos segundos de silencio y miradas... aislados completamente del lugar y el tiempo, del mundo mejor dicho. Y esos besos... esos besos de sabor indefinible, entre una mezcla rara de alcohol, tabaco, amor y a saber que mas asquerosos vicios. Sin duda nunca cambiaría una historia de este tipo a una relación a medio gas.

viernes, 2 de mayo de 2014

S/N 1

Supongo que tan sólo quiero ser una de esas personas que marcan en la historia, de esas que aparecen de la nada y hacen muchísimo ruido sin la necesidad de gritar, evidentemente. Tanto que todo el mundo me escucharía. Supongo que viviré del pasado hasta que el presente me agrade... y supongo que tan solo quiero ofenderos a todos, que me llamen mesías, filósofo, creído, Dios, guía, el nuevo Lennon, y la alternativa de Nach. No quiero ser tan solo mi puto numero de DNI, ni numero de expediente. Y no, no quiero ser el puto alumno ejemplar, ni la bala perdida. No, no quiero ser diferente, ni igual a todos... moderno o friki, arisco o cariñoso. Tampoco quiero una ortografía perfecta, porque mi vida se basa en la teoría de cuerdas. El desorden a gran escala crea un jodido orden, ¿quien dice que nuestro orden no es desorden? ¿y quien dice que un desorden no crea orden?. ¿Y ser, que soy? ese jodido adolescente delgado y de estatura normal, al que sus padres tratan de inútil, caprichoso y despreocupado. El que jodió siempre todas las historias, nunca se me dio bien hacer un maldito final feliz, todo tan Pascual Duarte. Supongo que me perdí entre canciones de rock, y entre las cuerdas de una guitarra roja, mientras suena un triste MI menor... Mas sencillo que una quinta, pero con mas rabia que una canción de Nirvana. La gota de agua de distinta nube que se evaporó... la cerveza sin espuma, el "R U Mine?" sin respuesta, y por supuesto una canción olvidada. La canción que nadie canta de Corey Taylor. Supongo que tan solo quiero ser y no pensar tanto en como ser.